Britney Spears ha comenzado su “viaje espiritual” después de ser acusada de conducir bajo los efectos del alcohol.
Fiscales de California acusaron a la estrella pop Britney Spears de “conducir bajo los efectos” (DUI) de drogas y alcohol. Se declaró culpable para evitar ir a prisión. En Instagram, compartió un mensaje sobre su “viaje espiritual”.
El 4 de marzo, la artista de 44 años fue detenida por exceso de velocidad. Tras no pasar una prueba de sobriedad, fue arrestada por presuntamente conducir bajo los efectos de drogas y alcohol. Fue liberada bajo fianza al día siguiente.
Proceso legal y resultado de la libertad condicional
Como solo se trataba de un cargo menor, la cantante no estaba obligada a presentarse ante el tribunal; su abogado defendió su caso. Esto le permitió evitar la cárcel, y fue sentenciada únicamente a un año de libertad condicional. También deberá completar clases obligatorias sobre DUI y pagar una multa. Los requisitos del tribunal para la libertad condicional incluyen sesiones semanales con un terapeuta y visitas mensuales con un terapeuta. Según la oficina del fiscal de distrito del condado, esto es habitual para infractores primerizos por DUI que parecen dispuestos a cambiar.
Después del incidente, comenzó voluntariamente un tratamiento por abuso de sustancias. Su proceso de sanación parece ir bien. En una publicación de Instagram, la cantante les contó a sus fans sobre un viaje a la tienda de mascotas con su familia, donde hizo una nueva amiga: una serpiente bebé. Ella ve a la serpiente como un símbolo de “buena salud, conciencia superior y pura suerte”. También expresó gratitud hacia sus amigos, describiéndolos como “bendiciones disfrazadas”. Britney también reflexionó sobre su “viaje espiritual”, diciendo: “Todavía tengo que aprender a ser amable conmigo misma y con la forma en que me hablo”.
El artículo original fue escrito por Sophie Proessl.