En Estados Unidos fue noticia como figura deportiva; en el resto del mundo se hizo conocido por un juicio por asesinato.
Hoy se cumple el segundo aniversario de la muerte de O. J. Simpson. Falleció el 10 de abril de 2024 a los 76 años. Pocas figuras públicas han encarnado con tanta intensidad la fama deportiva, el espectáculo mediático y la controversia legal como él.
Estrella del fútbol americano y de los medios
Orenthal James Simpson nació el 9 de julio de 1947 en San Francisco. Su talento excepcional para el fútbol americano se hizo evidente desde muy temprano. En la universidad, dominó con la University of Southern California y ganó el prestigioso Trofeo Heisman en 1968. Más tarde se convirtió en una leyenda de la NFL: especialmente con los Buffalo Bills, se consolidó como uno de los mejores running backs de su época. En 1973 logró una temporada histórica con más de 2.000 yardas por carrera, un hito que confirmó su estatus de superestrella.
Tras retirarse del fútbol profesional, Simpson pasó con éxito al mundo de los medios. Trabajó como comentarista deportivo y se hizo ampliamente conocido gracias a campañas publicitarias, incluidas las de Hertz, llegando a una audiencia todavía más amplia. Algunos papeles menores en el cine también contribuyeron a su imagen de figura pública carismática.
El juicio por asesinato de O. J. Simpson
Esa imagen se rompió de forma dramática en 1994. Su exesposa, Nicole Brown Simpson, y un amigo de ella fueron asesinados en un crimen que acaparó titulares en todo el mundo. Simpson fue acusado, y lo que siguió pasó a la historia como el “juicio por asesinato de O. J. Simpson”. Millones de personas siguieron el proceso, que estuvo cargado no solo en lo legal, sino también en lo social, especialmente por escenas recordadas como su intento de demostrar que los guantes encontrados en la escena no le quedaban bien.
En 1995, Simpson fue absuelto en el juicio penal, un veredicto que sigue siendo controvertido hasta hoy. Sin embargo, en un juicio civil posterior fue declarado responsable de las muertes de las víctimas.
Intentos fallidos de regreso
Después del juicio, Simpson intentó en repetidas ocasiones reconectar con su antigua vida y protagonizar un regreso a la vida pública. Esos intentos fracasaron en gran medida, ya que su nombre quedó ligado permanentemente al caso. Después llegaron más problemas legales: en 2008, fue condenado en un caso separado por robo a mano armada y pasó varios años en prisión antes de obtener la libertad condicional en 2017.
Sus últimos años estuvieron marcados por una vida más apartada, apariciones públicas ocasionales e intentos de volver a conectar con el público a través de las redes sociales. Aun así, su pasado siguió siempre presente.
La muerte de O. J. Simpson en 2024 provocó reacciones encontradas en todo el mundo. Para algunos, sigue siendo un atleta sobresaliente que dejó una huella duradera en la NFL. Para muchos otros, su nombre está inseparablemente ligado a uno de los casos criminales más sensacionales del siglo XX.
A fecha del 10 de abril de 2026, su legado sigue siendo tan complejo como siempre: un hombre que pasó de ser un ícono deportivo celebrado a convertirse en un símbolo de un debate público profundamente dividido, y cuya historia sigue resonando hasta hoy.
El artículo original fue escrito por Michelle Baier.