Tener solo el 0,1 % de algo parece poco… salvo cuando aun así son 850 millones de dólares.
Hay frases que suenan tan sacadas de un universo paralelo que tienes que leerlas dos veces. Una de ellas viene de Elon Musk, quien explicó que tiene “menos del 0,1 %” de su patrimonio neto en efectivo, algo que suena dramático hasta que caes en que aun así son alrededor de 850 millones de dólares.
Una afirmación que flota entre la autocrítica, la aclaración financiera y la sátira involuntaria, y que internet convirtió en meme de inmediato.
Musk: "Casi no tengo efectivo"
Musk, a quien últimamente señalaron por correos supuestamente extraídos de los Epstein Files que daban la impresión de que rogaba que lo invitaran a fiestas en la isla de Epstein, hizo el comentario como respuesta a las especulaciones sobre su fortuna cada vez mayor. Subrayó que la mayor parte de su riqueza está atada a acciones de sus empresas, especialmente Tesla y SpaceX: en acciones, opciones y participaciones, no en dinero disponible de forma inmediata.
En esencia, eso es correcto: las fortunas de miles de millones rara vez son montones de dinero en una cuenta bancaria o una bóveda al estilo del Tío Rico McPato, sino más bien una estructura enorme y muy volátil de activos. Aun así, el efecto resulta curioso. Porque cuando una persona común dice: "Ahora mismo no tengo mucho efectivo," quizá se refiera a 50 dólares en la billetera. Musk se refiere a 850 millones de dólares.
El relativismo de la riqueza
La clave de todo es la perspectiva. En el mundo de los ultrarricos, la liquidez es una preocupación secundaria: el verdadero valor está en la propiedad. El propio Musk explicó que su riqueza está “casi por completo” vinculada a sus participaciones en empresas.
Eso es cierto: si tus miles de millones están en acciones, no puedes simplemente retirar dinero en cualquier momento sin provocar movimientos de mercado o sin vender participaciones. Técnicamente hablando, no es “rico en efectivo” en el sentido tradicional.
Y aun así la imagen es ligeramente surrealista: un hombre que, sobre el papel, está entre los más ricos del mundo y que, al mismo tiempo, recalca que su “dinero de bolsillo” está por debajo de una milésima parte de su fortuna.
La ironía sigue ahí
Y, aun así, ese número se queda flotando: 850 millones de dólares. Como “menos del 0,1 %”.
Ahí es donde la realidad se inclina. Porque por mucho que lo encuadres en términos empresariales, para casi cualquier persona en el mundo suena absurdo que alguien use una cifra de nueve dígitos para explicar que, en realidad, no tiene tanto dinero “a mano”.
Por eso, internet reacciona publicando memes: un Musk generado por IA secándose la cara llena de lágrimas con billetes; gente diciendo que casi no tiene comida en la nevera y, acto seguido, añadiendo un fotomontaje de un refrigerador que por dentro parece un pequeño supermercado; o peticiones de un enlace de donación para apoyar al “pobre hombre”.
Al final, todo esto vuelve a sentirse como otra confirmación de que Musk quizá ha perdido cualquier conexión real con la realidad y cree de verdad que declaraciones como esta pueden generarle simpatía; y que ese intento desesperado por obtener respeto genuino de la sociedad, pese a vivir en una torre de marfil, puede que sea lo único verdaderamente honesto y humano que le queda.
El artículo original fue escrito por Daniel Fersch.