Documentos publicados recientemente revelan que el banquero de inversiones condenado no tiene acceso a Xbox Live desde 2013.
Con la publicación de documentos adicionales —muy censurados— de los archivos de Epstein, no solo se perfila con mayor claridad el panorama de los delitos cometidos por el banquero de inversiones condenado, sino que cada vez más nombres y empresas también quedan vinculados al caso.
Por lo general, esto está lejos de ser un motivo de celebración para quienes aparecen mencionados. Sin embargo, un correo electrónico de Microsoft a una de las direcciones de Epstein parece, al menos, no revelar nuevos cómplices ni responsables.
Jeffrey Epstein baneado por “comportamiento abusivo”
Según se puede inferir de los documentos publicados recientemente, entre otras cosas, una cuenta en línea atribuida a Epstein fue baneada de forma permanente del servicio online de Xbox Live ya en diciembre de 2013.
En el aviso original enviado a la cuenta afectada, el baneo se justificó como una violación de los términos del servicio. En concreto, indicaba que la cuenta había "participado en acoso, amenazas o comportamiento abusivo hacia otros usuarios". Debido a la gravedad o a la naturaleza reiterada de estas infracciones, la medida se estableció como permanente.
Sin embargo, correspondencia interna posterior sugiere que el trasfondo real podría haber sido distinto. Según estas comunicaciones, el baneo estuvo relacionado con un acuerdo entre Microsoft y la Oficina del Fiscal General del Estado de Nueva York. Dicho acuerdo exigía excluir de plataformas en línea que permiten comunicación directa con menores a las personas registradas como delincuentes sexuales. Como Epstein había sido registrado oficialmente como delincuente sexual tras su condena en 2008, la cuenta quedaba comprendida dentro de esa política.
La cuenta estuvo activa hasta el baneo
Se dice que el baneo entró en vigor el 19 de diciembre de 2013 y se clasificó como permanente. Los documentos no indican con claridad si Epstein usó activamente el servicio o si realmente interactuó con otros jugadores. Lo que sí está claro, sin embargo, es que la cuenta existía y se mantuvo activa hasta que fue identificada durante un proceso interno de revisión.
Ya a comienzos de la década de 2010, varias corporaciones colaboraban con agencias de seguridad para minimizar riesgos y posibles peligros para los usuarios más jóvenes. El baneo de Xbox Live, ahora hecho público, se considera un ejemplo de estas medidas aplicadas sin importar el perfil público o el nivel de notoriedad de una persona.
Aunque esta revelación no aporta nuevos datos criminales sobre las acciones de Epstein, sí ilustra hasta qué punto fueron de amplio alcance las consecuencias de su condena, años antes de los titulares internacionales posteriores.
Si las muchas otras personas implicadas en los delitos serán responsabilizadas —y en qué medida— por su complicidad y acciones, sigue sin estar claro en muchos casos. Esta incertidumbre puede deberse, en no poca medida, al manejo poco transparente de los documentos relevantes por parte del gobierno de EE. UU.
El artículo original fue escrito por Daniel Fersch.