Este juego es como Hades y es adictivo

Warm Snow apunta a ser el próximo gran juego de mazmorras, y las comparaciones con Hades están perfectamente justificadas.
Warm snow game hades
¿Por qué los roguelikes siempre tienen la estética más increíble? | © Warm Snow

Si no estás familiarizado con la dulce satisfacción de los juegos roguelike (de mazmorras), permíteme remitirte a este artículo, donde detallo la historia de amor que representan los roguelikes. En resumen: los juegos de mazmorras van de intentarlo y fallar, intentarlo y fallar, intentarlo y fallar... hasta que alcanzas esa dulce sensación de haberlo logrado gracias a tu propia habilidad mejorada. Warm Snow es el último gran roguelike de la escena, y sigue los pasos de Hades.

¿Qué es Warm Snow y por qué es increíble?

Warm Snow consiste en lanzar espadas. Literalmente. El juego comienza con seis espadas que arrojas a los enemigos y las recuperas. Ese es el punto de partida, junto con una hermosa y única estética de fantasía china.

En cuanto a la historia, interpretas a Bi-an, una guerrera que lucha contra los cinco grandes clanes, cada uno con su propio tema: lobo, cerdo, grulla, tortuga, tigre, dragón. Por lo tanto, tienes cinco áreas, cada una con el clásico jefe final de los juegos de mazmorras. Obtendrás mejores armas y habilidades con cada ronda, y tendrás que empezar de nuevo tras cada muerte. Además de lanzar tus espadas, también tienes muchas opciones cuerpo a cuerpo y dioses budistas como aliados, que te otorgan poderes especiales.

Al igual que Hades, Warm Snow cuenta una historia atractiva, en este caso a través de imágenes más que de diálogos. Es similar en su enfoque a juegos como Dark Souls, ya que tienes que armar la historia tú mismo encontrando pistas dispersas por todo el juego.

Si quieres probar Warm Snow, puedes encontrarlo en Steam por 14,99 $, y ahí es donde también encontrarás el mayor defecto del juego: mala localización y traducción. Es un alivio que la narración se base en imágenes...

Artículo original escrito por Amidu Njiemoun.