Oprah pasó de ser presentadora de un talk show a convertirse en una figura clave en la política de EE. UU.
Aunque han pasado más de 20 años, casi todo el mundo sigue recordando las escenas en las que Oprah Winfrey regaló autos nuevos a todo el público del estudio de su programa. Y así como el paso del tiempo apenas ha desgastado esa imagen, la propia figura pública de la presentadora parece envejecer igual de poco: incluso hoy, en su 72.º cumpleaños.
Pocas personalidades han marcado el panorama mediático, el debate público y la idea de compromiso social con tanta fuerza como ella. La historia de vida de Oprah Winfrey no solo es la de un ascenso sin precedentes, sino también un testimonio de empatía, responsabilidad y la firme convicción de que el éxito siempre debería ir acompañado del deseo de devolver algo.
El camino hacia un ícono mediático
Nacida en 1954 en Kosciusko, Mississippi, Oprah Winfrey creció en condiciones sociales difíciles. La pobreza, la inestabilidad y experiencias traumáticas marcaron su primera infancia. Aun así, desde muy joven quedó claro su talento excepcional para el lenguaje, la comunicación y la reflexión. Para ella, la educación se convirtió en la clave de la autonomía personal, un tema que la acompañaría a lo largo de toda su obra posterior.
Oprah alcanzó su gran salto en la década de 1980 con The Oprah Winfrey Show, que rápidamente evolucionó de un talk show clásico a un fenómeno cultural. Durante más de 25 años, creó un espacio para conversaciones abiertas sobre trauma, autodescubrimiento, desigualdad social y crecimiento personal.
Con ello, Oprah fue mucho más que una presentadora: se convirtió en una confidente de confianza para millones, una líder de opinión y, con el tiempo, una empresaria. Con la fundación de Harpo Productions y más tarde de la cadena OWN Network, obtuvo control creativo: un hito histórico en la industria de los medios, especialmente como mujer afroamericana.
Su influencia se extendió mucho más allá de la televisión: los libros que recomendaba se convertían en bestsellers; los temas que abordaba se abrían paso en debates políticos y sociales. Como pocas personas, Oprah supo combinar alcance con relevancia.
Dar como principio rector
El compromiso social de Oprah Winfrey es especialmente destacable, ya que siempre lo entendió como algo genuino y cercano, no como una estrategia de imagen. La educación estuvo siempre en el centro de sus esfuerzos. Con la Oprah Winfrey Leadership Academy for Girls en Sudáfrica, creó nuevas oportunidades de vida para cientos de niñas de entornos desfavorecidos.
Además, durante décadas financió diversos programas educativos y de becas, y apoyó iniciativas en áreas como la igualdad y la diversidad, la ayuda ante desastres y la salud mental.
Su labor filantrópica se caracteriza por el compromiso a largo plazo y la implicación personal. Oprah escucha, aprende y adapta su apoyo a necesidades reales, un enfoque que la distingue de muchos benefactores tradicionales.
A los 72, Oprah Winfrey no representa retirada, sino reflexión. Ha inspirado a generaciones a creer en su propia voz, a ver la vulnerabilidad como una fortaleza y a medir el éxito no solo en cifras, sino en el impacto.
El artículo original fue escrito por Daniel Fersch.